Glossae

Imágenes de Clinton y Trump en la campaña electoral norteamericana

Posted in En línea by Marcelo Columba on 05/11/2016

https://humorinamerica.wordpress.com/2016/09/26/clinton-vs-trump-a-humorous-primer/Imágenes de Clinton y Trump en la campaña electoral norteamericana

Juan Marcelo Columba Fernández*

La estrategia comunicacional de deslegitimación del adversario, en la campaña electoral norteamericana, se ha presentado vívidamente en los tres debates que enfrentaron a Hillary Clinton y Donald Trump ¿Cómo representa Clinton a su adversario? ¿Cómo hace lo propio Trump? Los usos nominales y pronominales en estos eventos político-discursivos puede brindarnos una idea de las no muy delicadas imágenes verbales del oponente, formuladas en la recta final del proceso electoral estadounidense.

El uso de pronombres de tercera persona y de nombres propios caracterizan el lenguaje de los locutores en los debates: “él” (he) y “Donald” en las intervenciones de Clinton, y “ella” (she) y “Hillary”en las de Trump. Estos nombres y pronombres al asociarse con otros vocablos construyen, fragmentaria y gradualmente, imágenes desfavorables del adversario para desacreditarlo ante el auditorio ciudadano. Veamos.

Los nombres y pronombres masculinos, en el caso de Clinton, muestran asociaciones persistentes con sustantivos como “tax” (impuesto, 19 veces), “women” (mujeres, 15 v.) y “war” (guerra, 7 v.). A partir de estos vínculos, Clinton puede exhibir ante el auditorio imágenes negativas de Trump como aquella del hombre fraudulento: “No tengo razones para creer que él va revelar sus declaraciones de impuestos, porque hay algo que él está escondiendo” (1er debate); “Deberíamos pedir que Donald revele todas sus declaraciones de impuestos” (2do debate); “Lo que realmente preocupa es que, en el último debate, nos enteramos que él no ha pagado un centavo en impuestos federales” (3er debate). Otra imagen proyectada en la enunciación de la candidata demócrata es la del político misógino: “[Él] es un hombre que ha llamado a las mujeres cerdas” (1er debate); “Todos lo vimos y oímos el viernes, fue Donald hablando de las mujeres, lo que él piensa acerca de las mujeres, lo que él hace a las mujeres” (2do Debate); “Donald piensa que disminuir a las mujeres lo hace grande” (3er debate). Una tercera representación incluida en la participación de Clinton es la del adversario belicoso: “Él incluso dijo que estaría bien si hubiera una guerra nuclear en Asia oriental” (1er debate); “Lo que Donald Trump dice sobre los musulmanes es usado para reclutar combatientes, porque quieren crear una guerra” (2do debate); “Él se molestó e inició una guerra en Twitter porque el presidente mexicano dijo que no pagaría esa pared” (3er debate).

En contraste, los nombres y pronombres femeninos en las intervenciones de Trump, establecen reiterados nexos con sustantivos como “years” (años, 17 veces), nombres propios como “Obama” (14 v.) y formas verbales como “lied” (mintió, 8 v.). Una de las imágenes recurrentes a partir de las asociaciones hechas por Trump es aquella que representa a Clinton como  una añeja charlatana: “Las cosas de las que ella habla, pudieron haberse resuelto durante los últimos 10 años, cuando ella tenía un gran poder” (1er debate); “Ella ha estado hablando de ello por años, como de costumbre, ella habla y nada ocurre” (2do debate); “Todo lo que ella ha hecho es hablar […] y cuando consigue el voto les dice: nos vemos en cuatro años” (3er debate). De la misma manera, otra imagen producida en las intervenciones del candidato republicano presenta a Clinton como corresponsable del terrorismo islámico y la crisis en Medio Oriente: “El Presidente Obama y la Secretaria Clinton crearon una vorágine al dejar Irak […] ISIS se formó en esta vorágine creada por Barack Obama y la Secretaria Clinton” (1er debate); “En Siria migran miles por culpa de Barack Obama; Hillary Clinton desea incrementar la migración en un 550% […] Este será el mayor caballo de Troya de todos los tiempos” (2do debate); “Ella nos consiguió ISIS, porque ella y Obama crearon esa enorme vorágine” (3er debate). Una muy poco halagüeña imagen de Clinton también se produce al momento de representarla como mentirosa: “Ella habló sobre cosas que WikiLeaks acaba de ventilar. Y ella mintió […] ella mintió sobre muchas cosas” (2do debate); “Ella mintió cientos de veces al pueblo, al Congreso y al FBI” (3er debate).

Fraudulento, misógino y belicoso… Charlatana, mentirosa y responsable por la crisis en Medio Oriente… La construcción de estas imágenes se inscribe en una estrategia de deslegitimación discursiva del adversario. Estas tentativas de daño a la imagen pública de los personajes políticos, deben apreciarse al interior de un sinnúmero de elementos significativos circulantes en la esfera pública norteamericana, una multiforme masa simbólica cuya eficacia persuasiva se confirmará con los resultados finales de esta tensa y agria contienda electoral.

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* Lingüista

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Lecturas de “paz” luego del plebiscito colombiano

Posted in En línea by Marcelo Columba on 04/10/2016

plebiscito-colombia-mapa-1Lecturas de “paz” luego del plebiscito colombiano

Juan Marcelo Columba Fernández*

El rechazo a los Acuerdos de Paz de la Habana, expresado en los resultados del plebiscito del 2 de octubre de 2016, dio lugar a diversas reacciones en el ámbito político colombiano. Las declaraciones del gobierno de J. M. Santos, del líder opositor A. Uribe y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), una vez conocidos los datos oficiales, tomaron de posición frente a la voz ciudadana expresada en las urnas, y formularon al menos tres lecturas convergentes, pero al mismo tiempo singulares en relación al vocablo “paz”.

El común denominador en los discursos, tanto del Presidente colombiano, como del Senador A. Uribe, pero también del Comandante de las FARC, R. Londoño, coinciden invariablemente en entender la “paz” como un anhelo y deseo común de la población: “todos sin excepción quieren la paz” (Santos); “todos queremos la paz, ninguno quiere la violencia” (Uribe); “Al pueblo colombiano que sueña con la paz que cuente con nosotros” (Londoño). El cese del conflicto armado en Colombia se representa, en esta convergencia, como un proceso cuya continuidad, concreción, robustez y permanencia constituyen tareas pendientes: “No me rendiré seguiré buscando la paz […] para que esa paz, que todos queremos posible, salga todavía más fortalecida” (Santos); “Jóvenes colombianos, comprendemos su ilusión de paz, que hoy sea motivo de reflexión para construirla en la solidez de la libertad” (Uribe); “[nuestro reto como movimiento político] nos requiere más fuertes para construir la paz estable y duradera” (Londoño).

En relación a las particularidades discursivas que cada locutor imprime al uso del vocablo “paz”, se advierte que el Jefe de Estado colombiano busca reafirmar su rol como garante de la seguridad nacional y administrador del proceso de pacificación: “Como presidente conservo intactas mis facultades y mi obligación para mantener el orden público, y para buscar y negociar la paz”. Por su parte, Londoño manifiesta las intenciones y los medios por los cuales las FARC pretenderían una solución al conflicto: “Las FARC-EP mantienen su voluntad de paz y reiteran su disposición de usar solamente la palabra como arma de construcción hacia el futuro”. En lo concerniente al discurso del Senador Uribe, el énfasis radica en la posibilidad de una paz cimentada en principios y valores democráticos: “Nos parece fundamental que en nombre de la paz no se creen riesgos a los valores que la hacen posible: la libertad, la justicia institucional, el pluralismo, la confianza en el emprendimiento privado, acompañado de una educación universal de calidad como cabeza de la política social.”

La aproximación a las intervenciones discursivas posteriores al plebiscito, particularmente en lo concerniente al término “paz”, nos permite tener una idea de la manera en la que la ciudadanía y sus representantes políticos buscan, con sensatez y tenacidad, el fin del conflicto armado en Colombia. Esta búsqueda, en un nuevo contexto surgido a partir de la votación del 2 de octubre, se presenta signada por el anhelo común de paz, pero también mediada por el rol de los actores políticos, su voluntad y valores que, como se puede advertir en los discursos referidos, se perfilan como elementos centrales de los debates a venir.

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* Lingüista

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Tuitevo

Posted in En línea by Marcelo Columba on 21/07/2016
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Cuenta Twitter del presidente boliviano

El lenguaje del presidente boliviano en Twitter

Juan Marcelo Columba Fernández*

Entre el 15 de abril y el 18 de julio de 2016, la cuenta @evoespueblo ha publicado más de 300 mensajes en la red social Twitter. A partir de esta actividad, la comunicación política del gobierno boliviano ha venido buscado, en los condensados 140 caracteres de la conocida red social, una singular forma de expresión sobre variados temas y posturas presidenciales en el mundo virtual.

Son ampliamente conocidas las modalidades comunicativas empleadas en este medio que, entre sus aspectos más característicos, contempla el uso de marcadores temáticos denominados hashtags (#) e índices apelativos simbolizados por at sign o arroba (@) que interpelan un usuario específico de la red social.

El uso de estas dos marcas textuales, en los más recientes mensajes o tuits atribuidos al presidente boliviano, muestran una singular progresión temática en torno a la grafía “#Chile” que cuenta con un total de 25 apariciones, principalmente distribuidas entre los meses de junio y julio. Durante el mismo periodo, las interpelaciones a usuarios institucionales como la cadena de noticias “@CNN” y, en particular, a su periodista “@soyfdelrincon” (Fernando del Rincón) suman conjuntamente 13 apariciones superando, por ejemplo, otras menciones de mandatarios latinoamericanos, tal el caso de “@dilmabr” (4 ap.), “@MashiRafael” (2 ap.), “@CFKArgentina” (1 ap.) y “@NicolasMaduro” (1 ap.).

Asimismo, las asociaciones léxicas establecidas con el nombre del país vecino y su marcador temático “#Chile”, remiten en la mayoría de los casos al vocablo “militar”. Ello puede evidenciarse en tuits como “Gob. de #Chile condena visita de paz de canciller hermano pero avala intervención militar y ejercicios de guerra de #EEUU en su territorio”, o bien, “Para presentar libro de vocación de paz, #Chile tiene que desminar frontera con #Bolivia y cambiar inversión militar por inversión social”.

En lo concerniente a las alusiones a la cadena noticiosa “@CNN” y su periodista, los mensajes presidenciales privilegian vínculos con palabras pertenecientes a una misma familia léxica compuesta por “delito”, “delincuente” y “delictuosa”. Ello puede apreciarse en enunciados como “¿Por qué no lo denunció en su momento? Como no denunció es un delincuente Pregunten a @soyfdelrincon de @CNN”, o bien, “@soyfdelrincon es coautor de apología pública de un delito, asociación delictuosa, encubrimiento y complicidad”.

Las recientes frecuencias de aparición del marcador temático “#Chile” muestran una tendencia que deja entrever elementos de la estrategia comunicacional del gobierno boliviano, en un momento de tensas relaciones diplomáticas: la caracterización belicosa y agresiva del gobierno chileno. Poco halagadora y no menos inamistosa resulta la representación elaborada en torno al periodista del Rincón, a quien se le acusa de participar en un delito de trata y tráfico de menores.

Cabe destacar que la predominancia de este tipo de referencias a naciones vecinas, interpelaciones individuales a periodistas de medios extranjeros y gobernantes de otros países, permite vislumbrar las formas que adquiere una comunicación cibernética orientada, primordialmente, hacia el posicionamiento de determinados tópicos políticos en el ámbito internacional. En ese sentido, no se debe olvidar el mensaje iniciático del primer presidente tuitero de Bolivia, donde se regocijaba por las recomendaciones que le habría hecho en el Vaticano Su Santidad el “hermano @Pontifex”.

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* Lingüista

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Anexos

FR - #Chile @CNN.jpg

Figura 1 – Evolución de las frecuencias relativas de las formas “#Chile”, “@CNN” y “@soyfdelrincon” en los tuits del mandatario boliviano.

La Corte y el Mar

Posted in En línea by Marcelo Columba on 25/03/2016

Cour internationale de JusticeLa Haya en los discursos del Día del Mar

Juan Marcelo Columba Fernández*

Las alocuciones de los jefes de Estado bolivianos en el Día del Mar, a lo largo de varias décadas, han logrado instituirse como eventos centrales en una singular semiótica de reivindicación nacional. Durante los últimos años, resulta posible evidenciar, cuantitativa y empíricamente, una presencia léxica cada vez más importante de la Corte Internacional de Justicia de la Haya (CIJ) en estos discursos presidenciales.

A partir del anuncio de formalización de una demanda internacional ante los tribunales de la Haya se ha multiplicando significativamente, en estas alocuciones, la frecuencia de aparición del sustantivo “Corte” – vocablo que reenvía al nombre propio del tribunal internacional. Dicha presencia va desde la única aparición de esta forma en 2013 hasta las catorce actualizaciones en 2016.

Esta progresiva y constante referencia viene acompañada de laudatorias representaciones de la instancia jurídica internacional. Por una parte, los discursos presidenciales caracterizan la CIJ como una instancia auxiliadora, pacífica y receptiva que puede acoger la solicitud boliviana y, por otra, la conciben como una entidad solvente y sobre todo competente para resolver, de manera justa e independiente, la demanda en cuestión.

Dicha representación discursiva puede evidenciarse en segmentos como: “[…] acudir a la Corte Internacional de Justicia” (2013); “[…] la Corte Internacional de Justicia como un escenario pacífico y efectivo establecido por la comunidad internacional para restituir los derechos históricos de los pueblos” (2014); “[…] la Corte Internacional de Justicia, en ejercicio de su competencia sabrá resolver pacíficamente la controversia […] acudimos y confiamos en ella, en su independencia, en su espíritu de justicia” (2015); o bien, “[…] la Corte Internacional de Justicia se declaró plenamente competente para conocer la causa boliviana […] todos los jueces aceptaron la competencia de la Corte” (2016).

La progresiva caracterización encomiástica de la CIJ coincide con el desarrollo del proceso de admisión de la demanda boliviana en los tribunales internacionales, pero también expresa una paulatina construcción discursiva de la certeza en torno al fallo definitivo de la Haya. Al respecto, una profundización del estudio de los modos verbales (subjuntivo e indicativo) en las alocuciones podría brindar mayores luces sobre los contrastes entre enunciados del tipo “que la Corte reconozca y declare que Chile tiene la obligación de negociar con Bolivia” (2015) y “la Corte reconocerá la obligación asumida por Chile de negociar con Bolivia un acceso soberano al océano Pacífico” (2016) que señalan una menor o mayor seguridad del locutor sobre las sentencias del principal órgano jurídico de las Naciones Unidas.

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* Lingüista

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Anexos

Nueva imagen

Figura 1 – Evolución cronológica de la frecuencia del vocablo “Corte” en los discursos del Día del Mar.

Contrastes y transformaciones en la cobertura informativa del referéndum

Posted in En línea by Marcelo Columba on 15/02/2016

presseContrastes y transformaciones en la cobertura informativa del referéndum

Juan Marcelo Columba Fernández*

La realización del referéndum del 21 de febrero de 2016 en Bolivia ha venido siendo objeto de una amplia cobertura informativa. Una mirada cuantitativa a las notas periodísticas de la sección política de las agencias de prensa ABI (Agencia Boliviana de Información) y ANF (Agencia de Noticias Fides) nos permite advertir, in vivo, interesantes contrastes léxicos y notables fluctuaciones en el tratamiento informativo del evento político.

Durante los meses de noviembre y diciembre de 2015, no deja de llamar la atención el uso frecuente de las voces “repostulación” en el caso de ABI y “reelección” en el de ANF, términos empleados inicialmente por los actores políticos y retomados por los medios para referirse a las eventuales consecuencias de una modificación constitucional. Así, la redacción periodística registra numerosos segmentos como “la consulta que permitirá la repostulación de los actuales mandatarios” (ABI) o bien “la modificación de la Constitución Política del Estado que permita la reelección del presidente ” (ANF). Sin embargo, las frecuencias de uso de ambos vocablos experimentan una drástica contracción durante el mes de enero de 2016. Ello se traduce en una disminución de 53 a 25 apariciones en el caso de ABI y de 92 a 36 en el de ANF.

El mismo mes, los reportes periodísticos registran un súbito aumento en la utilización de otros sustantivos que reenvían a los actores políticos del referéndum. Así, entre diciembre de 2015 y enero de 2016, el empleo de “gobierno” (voz privilegiada en relación a “oficialismo”) aumenta de 33 a 97 apariciones en las notas de ABI y de 59 a 101 en las de ANF. Proporcionalmente, resulta aún más importante el incremento léxico en relación al uso del vocablo “oposición” pues éste aumenta de 25 a 62 apariciones, en el caso de ABI, y de 10 a 51 actualizaciones en las notas de ANF. Una tendencia que se materializa en segmentos como “el Gobierno se siente maltratado” (ABI) o “la oposición anuncia una investigación del caso” (ANF). De la misma forma, la ciudadanía deviene el objeto de una mayor atención periodística pues las referencias a las preferencias del electorado, mediante el uso del sustantivo “encuesta[s]”, experimentan un importante incremento de 9 a 55 apariciones en los textos de ABI y de 24 a 48 en los de ANF.

En relación a la primera constatación – el desvanecimiento léxico de las posibles consecuencias del referéndum – resulta importante señalar que ABI comenzó a designar el evento retomando un vocablo que refiere a una conducta propia a los gobernantes (candidatear), en contraste, ANF lo hizo a partir de la designación de una acción política propia a los gobernados (elegir). La segunda constatación sobre la serie “gobierno”, “oposición” y “encuesta[s]” deja vislumbrar, a medida que se aproxima la fecha establecida para la consulta, una presencia mayor de los actores políticos y la ciudadanía en el espacio público. En ambos casos, las tendencias de uso terminológico parecen consolidarse en la recta final de la campaña, sin embargo, una profundización del análisis léxico podría revelar, entre otros aspectos, el vocabulario institucional de los medios, las asociaciones terminológicas frecuentes, o bien, los más recientes bemoles y posicionamientos temáticos en la cobertura informativa del evento político.

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* Lingüista

suxta@hotmail.com

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Anexos

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Figura 1 – Evolución cronológica de las frecuencias léxicas en las notas periodísticas de ABI.

gopenre ANF

Figura 2 – Evolución cronológica de las frecuencias léxicas en las notas periodísticas de ANF.

París 13-N

Posted in En línea by Marcelo Columba on 22/11/2015
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Place de la République de Paris, le 21 novembre 2015

Columba Fernández, Juan Marcelo (2015, 19 de noviembre) “París 13-N. Entrevista sobre los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París”. En Contra viento y marea, emisión radial. Producción, Enrique Fernández, Mauricio Mendivil. Santa Cruz de la Sierra: Radio Oriental, Fm 96.1.

Escuchar

 

 

 

Movimientos sociales y millones de dólares

Posted in En línea by Marcelo Columba on 12/11/2015

Bolivian President Evo Morales stands before receiving the Doctor Honoris Causa degree from Rector Eugenio Gaudio during a ceremony at the Sapienza University in Rome on November 6, 2015. AFP PHOTO / TIZIANA FABI

Una mirada lexicométrica a las alocuciones presidenciales en la entrega de títulos honoríficos universitarios

Juan Marcelo Columba Fernández*

Hace algún tiempo un matutino local consignó en sus páginas la enumeración de una veintena de títulos honoríficos entregados en reiteradas oportunidades al actual presidente boliviano. Si bien este cortejo institucional puede resultar llamativo desde una lógica de gestión de la imagen pública, no resulta menos interesante advertir la reiteración sistemática de las palabras vertidas en tales acontecimientos, pues la frecuencia de actualización verbal puede mostrarse reveladora de temáticas substanciales y transformaciones en el discurso del locutor político.

Expresando una insistencia en determinados tópicos, la frecuencia de uso de ciertos vocablos es susceptible de evidenciar, cronológica y comparativamente, la variabilidad o bien la estabilidad temática al interior de un conjunto discursivo. Un raudo ejercicio de lectura lexicométrica – operado sobre las alocuciones del presidente boliviano en ocasión de la entrega de títulos honoríficos en Francia e Italia (UPPA y UDLS, 2015) además de discursos análogos pronunciados en Argentina (UNLP, 2009 y UNC, 2011) – permite advertir importantes variaciones temáticas longitudinales en las intervenciones del primer mandatario boliviano.

Una primera constatación basada en las más altas frecuencias de aparición de segmentos lingüísticos, permite afirmar que el uso de la expresión “millones de dólares”, con sus 32 apariciones en los discursos producidos ante las universidades europeas, resulta privilegiado frente las 7 actualizaciones de la misma expresión en los discursos pronunciados previamente ante las universidades argentinas. Una frecuencia contrastante con la de otros segmentos como “movimientos sociales” que aparece en 17 ocasiones en los primeros discursos estudiados y solamente presenta 8 apariciones en las alocuciones posteriores (Figura 1).

Figura 1 – Frecuencias absolutas de los segmentos “millones de dólares” y “movimientos sociales”.

Figura 1 – Frecuencias absolutas de los segmentos “millones de dólares” y “movimientos sociales”.

Asimismo, el recuento de formas léxicas efectuado sobre los discursos rinde cuenta de la predilección por un vocabulario financiero desplegado en las universidades europeas. Así, la elección de términos como “empresa[s]”, “económic[o/a/s]” e “inversión[es]” caracterizan las alocuciones ante la academia francesa e italiana pues sus altas frecuencias, en relación con el conjunto estudiado, alcanzan 29, 27 y 16 actualizaciones respectivamente frente a solamente 5 apariciones de “empresa[s]”, 11 de “económic[o/a/s]” y 8 de “inversión[es]” en los discursos producidos anteriormente en suelo latinoamericano (Figura 2).

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Figura 2 – Frecuencias absolutas de los vocablos “empresa[s]”, “económic[o/a/s]” e “inversión[es]”.

Términos como “universidad[es]”, “indígena[s]” y “tierra[s]”, que cuentan con 23, 18 y 15 apariciones respectivamente, constituyen usos más específicos de las alocuciones presidenciales ante las universidades argentinas. Estas actualizaciones contrastan con el menor grado de aparición de dichos términos en los discursos posteriores (Figura 3).

tierra indigena universidad - frec abs

Figura 3 – Frecuencias absolutas de los vocablos “universidad(es)”, “indígena(s)” y “tierra(s)”.

El sobrevuelo lexicométrico precedente nos permite efectuar una lectura sintética y cuantitativa a partir de algunos elementos del vocabulario que destacan por su aparición recurrente en el conjunto discursivo considerado. Así, se puede constatar una fuerte presencia de un vocabulario financiero (dólares, empresas, inversión) en los discursos presidenciales más recientes, una frecuencia que contrasta con la enunciación previa de un vocabulario propio al izquierdismo regional (movimientos, indígenas, tierra) ¿Los cambios evidenciados en el léxico reflejan un desplazamiento temático en las representaciones discursivas del mandatario en el extranjero? En lo que concierne al conjunto estudiado, se hace evidente dicho tránsito. Sin embargo, una profundización del análisis discursivo presidencial podría echar luces sobre esta tendencia de alejamiento del imaginario característico de la izquierda latinoamericana y la proximidad con las representaciones de la economía de mercado en el contexto internacional.

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* Lingüista

suxta@hotmail.com

Breves notas en torno al vocabulario de la incultura

Posted in Impresos by Marcelo Columba on 08/10/2015
Sandinson, The river.

Sandinson, The river, 2010.

Breves notas en torno al vocabulario de la incultura[i]

Juan Marcelo Columba-Fernández[ii]

 

L’homme qui ne médite pas vit dans l’aveuglement, l’homme qui médite vit dans l’obscurité. Nous n’avons que le choix du noir. [iii]

Victor Hugo

Corominas en su diccionario etimológico del español señala que tanto el verbo “ignorar” como el estado que de él deriva, la “ignorancia” – además de los epítetos “ignaro” e “ignorante” – proceden del latín ignorare (no saber) vocablo derivado, a su vez, de la forma negativa del verbo griego gnosere (saber). Esta sucinta referencia al sentido original de algunos vocablos evocadores de la incultura, plantea la posibilidad de una reflexión sobre dos aspectos mayores ligados a la dimensión comunicativa del conocimiento: el primero, relacionado con la modalidad verbal del ejercicio de las facultades intelectuales y, el segundo, en torno a la designación de quién puede ser calificado como negligente en relación a dicho esfuerzo intelectual.

Conocer e ignorar

En vista de la negación del conocimiento inscrita en el sentido de la palabra “ignorar” es menester aclarar su concepción a partir de su contracara conceptual. Así, podemos observar que la operación intelectual que nos permite acceder al conocimiento del mundo (la actividad de conocer propiamente dicha) se encuentra sensiblemente mediada por el uso de un lenguaje estructurado. En ese sentido, el logos aristotélico, entendido como discurso razonado, consiente una vía de acceso hacia la realidad. Lejos de presentarse como una evidencia, este hecho se inscribe al interior de una problemática que cuestiona la transparencia del vínculo entre las palabras y las cosas, esto es, entre los signos y sus referentes. Este nexo parece carecer de relevancia si consideramos elementos concretos de nuestra realidad cotidiana, pero se complica al evidenciar la dificultad de plantear espontáneamente la definición de un vocablo común, de puntualizar cuáles son los rasgos que delimitan su concepto e, incluso, de señalar si su empleo refiere a un elemento singular, o bien, a una categoría general – allende la posibilidad de evocar una definición científica de la palabra. Así, si pensamos en una palabra que usamos corrientemente, sea el caso de “árbol” ¿Cómo podría definirla? ¿Cuáles son los rasgos definitorios que caracterizan su concepto? ¿Estos rasgos reflejan la planta que “conozco”, o bien, reflejan las características generales de todas las plantas del mundo que “no conozco”? ¿Podría definir científicamente la palabra? etc. El caso de los conceptos abstractos se presenta aún más problemático pues su discusión puede llenar tomos enteros y provocar álgidos debates que se extienden indefinidamente en el tiempo, todo ello en el intento de definir insignificantes conjuntos silábicos tales que “ser”, “alma”, “justicia”, “libertad” o “democracia”.

Más allá del rodeo semántico precedente, podemos decir que conocemos el mundo a través de las palabras y que mediante las lenguas naturales asimos la realidad que nos rodea. En este sentido, cualquiera sea la lengua que hablemos, el uso del código lingüístico implica aquello que M. Foucault en su célebre Archéologie du savoir (Arqueología del saber) denomina épaisseur (espesura), es decir, una suerte de opacidad propia a la práctica discursiva. Las palabras y las cosas, en este sentido, no están íntimamente ligadas, y las primeras no son trasparentes: un velo propio a la praxis verbal las recubre. De esta manera, el planteamiento del filósofo francés señala la particularidad del uso del código lingüístico que deviene algo más que un simple intermediario entre el conocimiento y la realidad.

La noción de épaisseur implica conocer el mundo a partir de representaciones lingüísticas del mismo, vale decir, en función a imágenes verbales construidas acerca de lo que creemos conocer realmente – al respecto, me permito remitir al lector a la teoría neo-retórica que propone una reflexión original en torno a los argumentos fundados en la estructura de lo real. Así, el uso real del sistema de signos lingüísticos permite desarrollar maneras singulares de representar la realidad; podemos, por ejemplo, referirnos y conocer el encuentro de las civilizaciones europea y americana en términos de una “conquista” o de una “invasión”, expresiones que evocan un conjunto de enunciados, producidos en una coyuntura específica, algunos de ellos representando dicho acontecimiento histórico de forma épica, otros condenándolo. Ante este tipo de representaciones cabe preguntarse ¿cuál sería la mejor manera de aproximarse a un conocimiento justo de lo acontecido? La historiografía y su metodología de lectura documental pueden brindarnos algunas respuestas. De otra parte, los discursos científicos si bien tienden a objetivizarse a través de ciertas prácticas verbales, no logran abstraerse de las tensiones que afectan la expresión lingüística del conocimiento de la realidad. Así, la influencia que puede ejercer el contexto socio-histórico en la expresión del conocimiento científico de la realidad se puede ver reflejada, a título de ejemplo, en la censura aplicada a los enunciados de la teoría heliocéntrica hacia inicios del siglo XVII.

En este sentido es lícito preguntarse si nuestro conocimiento del mundo, expresado en el uso de las lenguas naturales, refiere a la realidad de las cosas, o bien, está compuesto de representaciones discursivas de la realidad que, a partir de su producción en diferentes contextos y con variados fines, ignoran determinados aspectos concernientes a las cosas, seres y eventos en el mundo.

Los doctos y los ignaros

¿Quién sabe y quién no? ¿Cuáles son las expresiones lingüísticas que permiten señalarlo? Resulta interesante aproximarse al uso de vocablos como “ignorante” o “ignaro” en función de quienes los enuncian. Inicialmente, se debe señalar que el uso de tales expresiones no es aplicable al reino animal pues el enunciador, dotado de razón y lenguaje, califica a un congénere humano a quien se le atribuye el desconocimiento de algo. Imagine el perspicaz lector cuán ilógico resultaría calificar de ignorante a un simpático pajarillo que puede “conocer” su mundo aéreo pero carece de un lenguaje estructurado y razonado para expresar su sapiencia. He ahí una primera frontera entre los que saben y los que no, el logos, un límite que coincide con aquel que los antropólogos establecen entre la naturaleza y la cultura, o incluso, con aquel establecido por los historiadores del siglo XVIII entre la civilización y la barbarie.

Habiendo constatado que nosotros, los seres humanos, nos solazamos rotulándonos entre quienes sabemos y quienes no, podríamos preguntarnos dónde radica la autoridad para la producción de las expresiones que establecen esta frontera interna al género humano. La autoridad de quienes saben, llamémosles los “doctos”, se construye social y discursivamente. Así podemos pensar en la existencia de una autoridad intelectual construida verbalmente a manera de un ethos retórico o imagen discursiva de sí mismo. La imagen verbal del docto se basa no solamente en aspectos institucionales como la obtención de diplomas o consagraciones de tipo ritual en su círculo intelectual, sino también en la exhibición discursiva de información y conocimientos especializados que afirman, implícita o explícitamente, una superioridad intelectual construyendo, así, una autoridad erudita en el discurso.

Los conocimientos exhibidos verbalmente, normalmente adquiridos a través de la educación formal y superior participan, entonces, en la edificación de la frontera interna entre el docto y el ignaro. De esta forma la dicotomía está fuertemente ligada al sistema educativo de un país, fundamentalmente a partir de la adquisición de las letras y las cifras distinguiendo, así, entre los “letrados” y los “iletrados”. Sin embargo, este tipo de educación formal y obligatoria en muchos casos podría también reproducir la ignorancia. Education is ignorance es el título de una entrevista realizada en 1995 al lingüista y filósofo N. Chomsky, quien no duda en afirmar en aquella ocasión que los sistemas educativos pueden tornar al hombre tan estúpido e ignorante como pueda ser, cuando el proceso de educativo está diseñado para enseñar obediencia y pasividad evitando, así, el desarrollo de la independencia y la creatividad desde la niñez – cualidades fundamentales de los pensadores libres. Podemos observar que a esta pauperización educativa se suma una práctica de enanismo político ejercida por los regímenes autoritarios y populistas que sufren de una obsesión con la historia, e insertan sus delirios propagandísticos en los contenidos de la educación formal; los  caudillos latinoamericanos de reciente data pueden brindar ejemplos notorios de esta pulsión. Y si a ello añadimos la infoxicación a la que somos sometidos mediante las nuevas tecnologías, conformaremos rápidamente un ejército de individuos mal informados que crece exponencialmente en el mundo entero, una masa de pseudo-letrados que predican grandilocuentemente y con la certeza más absoluta un saber que consideran verdadero y único ¿Los ignorantes ignorando su ignorancia? ¿Las legioni di imbecilli (legiones de imbéciles), para retomar la expresión de U. Eco, invaden la telaraña informática global?

A la hora actual, afortunadamente, la honestidad intelectual y la búsqueda de espacios alternativos para cultivarse y desarrollarse intelectualmente no están ausentes en el espíritu humano y florecen en diferentes latitudes del orbe. Sin embargo, resultaría sensato tener presente las particularidades comunicativas en la adquisición del conocimiento y, tal vez, asumir una actitud más modesta ante la fragilidad y la cantidad de conocimiento alcanzado hasta nuestros días. Una acumulación intelectual que puede parecer absurdamente microscópica frente a la tenebrosa ignorancia a la que nos vemos confrontados como especie humana frente a un universo en sempiterna expansión.

[i] Publicado en Percontari. Revista del Colegio Abierto de Filosofía, No. 6, Santa Cruz de la Sierra, 2015, Págs. 6-8.

[ii] Lingüista.

[iii] El hombre que no medita vive en la ceguera, el hombre que medita vive en la obscuridad. No tenemos otra opción sino las tinieblas (Traducción mía).

Percontari VI

Posted in Impresos by Marcelo Columba on 02/09/2015
Revista Percontari

Portada de la revista Percontari VI

Sexto número de la revista de filosofía Percontari

Colaboran con sus reflexiones Alfonso Roca, Juan Marcelo Columba Fernández, Andrés Canseco Garvizu, Gustavo Pinto Mosqueira, Mario Mercado Callaú, Carolina Pinckert, Luis Christian Rivas, Pablo Antonio Sanjinés Rojas, Christian Canedo, Marco Antonio del Rio, Roberto Barbery Anaya y María Claudia Salazar Oroza. Ilustraciones de Juan Carlos Porcel.

La publicación está a la venta en Lewy Libros (Junín casi 21 de mayo, Santa Cruz de la Sierra).
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http://eju.tv/2015/08/sexto-numero-de-la-revista-de-filosofia-percontari/

Identidad cívica y etiquetas étnicas en la política boliviana contemporánea

Posted in En línea by Marcelo Columba on 03/04/2015

http://www.elmundo.es/internacional/2015/03/30/55197318268e3e36028b4583.html

Identidad cívica y etiquetas étnicas en la política boliviana contemporánea

Juan Marcelo Columba Fernández*

Hacia el primer semestre de 2010, Soledad Chapetón, la entonces candidata a alcalde por la ciudad de El Alto, despertaba ya una auténtica y creciente simpatía en el electorado; en tal ocasión dicho apoyo se traduciría en un visible segundo lugar durante los comicios sub-nacionales alteños. Cinco años después, la flamante alcaldesa que prefiere denominarse “warmi-alcalde” – voz mestiza compuesta por la palabra de origen aimara-quechua warmi, mujer, y la voz española derivada del árabe hispánico al-qádi – encarna, en clave femenina, la vitalidad de una ciudad joven, moderna y sin complejos sobre su identidad.

Resulta interesante constatar que la comunicación política en torno a la identidad de la alcaldesa alteña pareciera, en ciertos casos, forzar una interpretación basada en el encasillamiento étnico. Al respecto, algunas crónicas periodísticas recientemente publicadas en los periódicos españoles El País y El Mundo, partiendo de lugares comunes de la política boliviana contemporánea, no dudan en definir a Chapetón como “líder aimara” o “dirigente indígena”, exaltando el carácter étnico de lo que consideran un nuevo perfil opositor al gobierno de Morales. El criterio de etiquetaje étnico de los redactores, desarrollaría un singular juego de adjetivación del que, paradójicamente, la propia alcaldesa no participa.

“Soy alteña” señala Chapetón entrevistada por el periódico local Página Siete. La auto-identificación de la alcaldesa enuncia una identidad cívica antes que étnica. Su discurso desplaza el esencialismo indigenista y proclama la pertenencia a una identidad regional urbana. De igual manera, el discurso de “La Sole”, hipocorístico con el que se dio a conocer durante la campaña electoral, reivindica la espontaneidad del mestizaje cultural de la ciudad de El Alto: “Así somos los que hemos nacido en El Alto, hablamos castellano mezclado con aimara, queremos la modernidad, pero [al mismo tiempo] estamos orgullosos de nuestra cultura.”

El recurso a la etiqueta étnica para esquematizar la coyuntura política, probablemente, tenga algún asidero comunicativo en el contexto de la prensa internacional. Sin embargo, la eficacia discursiva de “La Sole” en el contexto local residiría, en gran medida, en la construcción de una identidad cívica que, con voz femenina, retrata un auditorio joven y urbano, identificado con la modernidad y el progreso. El resultado de las elecciones sub-nacionales en El Alto, revela la figura de un liderazgo auténtico y democrático, que inquieta al caudillismo centralista y desafía la rigidez del obscuro imaginario étnico plurinacional.

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Lingüista.

suxta@hotmail.com