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Imágenes de Clinton y Trump en la campaña electoral norteamericana

Posted in En línea by Marcelo Columba on 05/11/2016

https://humorinamerica.wordpress.com/2016/09/26/clinton-vs-trump-a-humorous-primer/Imágenes de Clinton y Trump en la campaña electoral norteamericana

Juan Marcelo Columba Fernández*

La estrategia comunicacional de deslegitimación del adversario, en la campaña electoral norteamericana, se ha presentado vívidamente en los tres debates que enfrentaron a Hillary Clinton y Donald Trump ¿Cómo representa Clinton a su adversario? ¿Cómo hace lo propio Trump? Los usos nominales y pronominales en estos eventos político-discursivos puede brindarnos una idea de las no muy delicadas imágenes verbales del oponente, formuladas en la recta final del proceso electoral estadounidense.

El uso de pronombres de tercera persona y de nombres propios caracterizan el lenguaje de los locutores en los debates: “él” (he) y “Donald” en las intervenciones de Clinton, y “ella” (she) y “Hillary”en las de Trump. Estos nombres y pronombres al asociarse con otros vocablos construyen, fragmentaria y gradualmente, imágenes desfavorables del adversario para desacreditarlo ante el auditorio ciudadano. Veamos.

Los nombres y pronombres masculinos, en el caso de Clinton, muestran asociaciones persistentes con sustantivos como “tax” (impuesto, 19 veces), “women” (mujeres, 15 v.) y “war” (guerra, 7 v.). A partir de estos vínculos, Clinton puede exhibir ante el auditorio imágenes negativas de Trump como aquella del hombre fraudulento: “No tengo razones para creer que él va revelar sus declaraciones de impuestos, porque hay algo que él está escondiendo” (1er debate); “Deberíamos pedir que Donald revele todas sus declaraciones de impuestos” (2do debate); “Lo que realmente preocupa es que, en el último debate, nos enteramos que él no ha pagado un centavo en impuestos federales” (3er debate). Otra imagen proyectada en la enunciación de la candidata demócrata es la del político misógino: “[Él] es un hombre que ha llamado a las mujeres cerdas” (1er debate); “Todos lo vimos y oímos el viernes, fue Donald hablando de las mujeres, lo que él piensa acerca de las mujeres, lo que él hace a las mujeres” (2do Debate); “Donald piensa que disminuir a las mujeres lo hace grande” (3er debate). Una tercera representación incluida en la participación de Clinton es la del adversario belicoso: “Él incluso dijo que estaría bien si hubiera una guerra nuclear en Asia oriental” (1er debate); “Lo que Donald Trump dice sobre los musulmanes es usado para reclutar combatientes, porque quieren crear una guerra” (2do debate); “Él se molestó e inició una guerra en Twitter porque el presidente mexicano dijo que no pagaría esa pared” (3er debate).

En contraste, los nombres y pronombres femeninos en las intervenciones de Trump, establecen reiterados nexos con sustantivos como “years” (años, 17 veces), nombres propios como “Obama” (14 v.) y formas verbales como “lied” (mintió, 8 v.). Una de las imágenes recurrentes a partir de las asociaciones hechas por Trump es aquella que representa a Clinton como  una añeja charlatana: “Las cosas de las que ella habla, pudieron haberse resuelto durante los últimos 10 años, cuando ella tenía un gran poder” (1er debate); “Ella ha estado hablando de ello por años, como de costumbre, ella habla y nada ocurre” (2do debate); “Todo lo que ella ha hecho es hablar […] y cuando consigue el voto les dice: nos vemos en cuatro años” (3er debate). De la misma manera, otra imagen producida en las intervenciones del candidato republicano presenta a Clinton como corresponsable del terrorismo islámico y la crisis en Medio Oriente: “El Presidente Obama y la Secretaria Clinton crearon una vorágine al dejar Irak […] ISIS se formó en esta vorágine creada por Barack Obama y la Secretaria Clinton” (1er debate); “En Siria migran miles por culpa de Barack Obama; Hillary Clinton desea incrementar la migración en un 550% […] Este será el mayor caballo de Troya de todos los tiempos” (2do debate); “Ella nos consiguió ISIS, porque ella y Obama crearon esa enorme vorágine” (3er debate). Una muy poco halagüeña imagen de Clinton también se produce al momento de representarla como mentirosa: “Ella habló sobre cosas que WikiLeaks acaba de ventilar. Y ella mintió […] ella mintió sobre muchas cosas” (2do debate); “Ella mintió cientos de veces al pueblo, al Congreso y al FBI” (3er debate).

Fraudulento, misógino y belicoso… Charlatana, mentirosa y responsable por la crisis en Medio Oriente… La construcción de estas imágenes se inscribe en una estrategia de deslegitimación discursiva del adversario. Estas tentativas de daño a la imagen pública de los personajes políticos, deben apreciarse al interior de un sinnúmero de elementos significativos circulantes en la esfera pública norteamericana, una multiforme masa simbólica cuya eficacia persuasiva se confirmará con los resultados finales de esta tensa y agria contienda electoral.

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* Lingüista

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Lecturas de “paz” luego del plebiscito colombiano

Posted in En línea by Marcelo Columba on 04/10/2016

plebiscito-colombia-mapa-1Lecturas de “paz” luego del plebiscito colombiano

Juan Marcelo Columba Fernández*

El rechazo a los Acuerdos de Paz de la Habana, expresado en los resultados del plebiscito del 2 de octubre de 2016, dio lugar a diversas reacciones en el ámbito político colombiano. Las declaraciones del gobierno de J. M. Santos, del líder opositor A. Uribe y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), una vez conocidos los datos oficiales, tomaron de posición frente a la voz ciudadana expresada en las urnas, y formularon al menos tres lecturas convergentes, pero al mismo tiempo singulares en relación al vocablo “paz”.

El común denominador en los discursos, tanto del Presidente colombiano, como del Senador A. Uribe, pero también del Comandante de las FARC, R. Londoño, coinciden invariablemente en entender la “paz” como un anhelo y deseo común de la población: “todos sin excepción quieren la paz” (Santos); “todos queremos la paz, ninguno quiere la violencia” (Uribe); “Al pueblo colombiano que sueña con la paz que cuente con nosotros” (Londoño). El cese del conflicto armado en Colombia se representa, en esta convergencia, como un proceso cuya continuidad, concreción, robustez y permanencia constituyen tareas pendientes: “No me rendiré seguiré buscando la paz […] para que esa paz, que todos queremos posible, salga todavía más fortalecida” (Santos); “Jóvenes colombianos, comprendemos su ilusión de paz, que hoy sea motivo de reflexión para construirla en la solidez de la libertad” (Uribe); “[nuestro reto como movimiento político] nos requiere más fuertes para construir la paz estable y duradera” (Londoño).

En relación a las particularidades discursivas que cada locutor imprime al uso del vocablo “paz”, se advierte que el Jefe de Estado colombiano busca reafirmar su rol como garante de la seguridad nacional y administrador del proceso de pacificación: “Como presidente conservo intactas mis facultades y mi obligación para mantener el orden público, y para buscar y negociar la paz”. Por su parte, Londoño manifiesta las intenciones y los medios por los cuales las FARC pretenderían una solución al conflicto: “Las FARC-EP mantienen su voluntad de paz y reiteran su disposición de usar solamente la palabra como arma de construcción hacia el futuro”. En lo concerniente al discurso del Senador Uribe, el énfasis radica en la posibilidad de una paz cimentada en principios y valores democráticos: “Nos parece fundamental que en nombre de la paz no se creen riesgos a los valores que la hacen posible: la libertad, la justicia institucional, el pluralismo, la confianza en el emprendimiento privado, acompañado de una educación universal de calidad como cabeza de la política social.”

La aproximación a las intervenciones discursivas posteriores al plebiscito, particularmente en lo concerniente al término “paz”, nos permite tener una idea de la manera en la que la ciudadanía y sus representantes políticos buscan, con sensatez y tenacidad, el fin del conflicto armado en Colombia. Esta búsqueda, en un nuevo contexto surgido a partir de la votación del 2 de octubre, se presenta signada por el anhelo común de paz, pero también mediada por el rol de los actores políticos, su voluntad y valores que, como se puede advertir en los discursos referidos, se perfilan como elementos centrales de los debates a venir.

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* Lingüista

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Nuevas voces sudamericanas en la ONU

Posted in En línea by Marcelo Columba on 26/09/2016
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Participación venezolana en el 71° período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas

Nuevas voces sudamericanas en la ONU

Juan Marcelo Columba Fernández*

Del 20 al 26 de septiembre de 2016, en la ciudad de Nueva York, los Jefes de Estado y las delegaciones de 193 países participaron del debate general del 71º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU). Los discursos producidos al interior de este órgano máximo de deliberación, expresaron diversos puntos de vista sobre un tema central: el desarrollo sostenible. En ocasión del debate internacional, las alocuciones de los representantes sudamericanos permitieron apreciar el surgimiento de nuevas voces, a manera de correlato de los recientes cambios políticos en el continente.

En efecto, la llegada a la presidencia de Mauricio Macri, Pedro Kuczynski y Michel Temer –en Argentina, Perú y Brasil, respectivamente– ha significado no solamente un cambio de rumbo en la gestión pública en estos países, sino también la generación de un vocabulario propio. Este léxico político se aleja, en los discursos formulados ante la AGNU, del que habitualmente ha venido siendo empleado por otras delegaciones en el foro internacional, notablemente, las de Bolivia, Ecuador y Venezuela .

Así, en las alocuciones del debate general, resulta posible evidenciar que voces como “respeto” (13 veces), “objetivo/s” (12 v.), “desafío/s” (11 v.), “sociedad/es” (10 v.), “diálogo” (9 v.), “seguridad” (9 v.) “democracia” (7 v.), “futuro” (6 v.), “oportunidad/es” (6 v.) o “camino/s” (5 v.) son sustantivos frecuentemente empleados por los Jefes de Estado argentino, peruano y brasilero. Estos vocablos caracterizan las alocuciones mencionadas y dejan entrever un universo de sentido conformado, fundamentalmente, por la planificación y organización (futuro, camino, objetivos, desafíos, oportunidades) además de expresar los valores asumidos por estos representantes (respeto, democracia, diálogo, seguridad) respecto a sus colectividades nacionales (sociedades).

En contraste, los representantes de Bolivia, Ecuador y Venezuela hacen uso de un vocabulario que refiere frecuentemente a palabras como “pueblo/s” (53 veces), “EEUU” (17 v.), “violencia” (15 v.), “muerte/s” (12 v.), “imperial/es” (11 v.), “soberanía” (10 v.), “capitalismo” (8 v.), “élites” (6 v.), “transnacionales” (4 v.) o “Madre [tierra]” (4 v.). Dicho empleo resulta característico de administraciones, cuyo promedio de años al mando de sus países supera ya la década, y que han venido apelando durante este tiempo a un imaginario conformado, entre otros elementos, por una antinomia entre las naciones sudamericanas (pueblos), y una dominación financiera y opresora que vendría orquestada desde los Estados Unidos (EEUU, capitalismo, imperial/es).

Las constataciones precedentes nos permiten observar un singular contraste entre nuevas y viejas voces sudamericanas en los discursos de la AGNU. En el conjunto analizado, destaca un vocabulario que habita un universo semántico de gestión y prospectivo, distanciándose de un otro conjunto léxico evocador de representaciones maniqueas y confrontacionales que, entre otros temas más puntuales (e.g. la demanda marítima boliviana) distinguen las alocuciones de los diferentes países considerados. Vale la pena preguntarse cómo circulará este afluente léxico, que mana de los cambios políticos continentales y se perfila a superar el estancamiento verbal de otras formaciones discursivas latinoamericanas.

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* Lingüista

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Anexos

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Distancias léxicas entre los discursos de las delegaciones sudamericanas en la AGNU, 2016.

 

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Especificidades léxicas de los discursos de las delegaciones sudamericanas en la AGNU, 2016.

Fundación de la Asociación Boliviana de Retórica y Análisis del Discurso

Posted in En línea by Marcelo Columba on 11/09/2016
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Andrés Eichmann, Gerardo Ramírez y Alejandra Vitale

Fundación de la Asociación Boliviana de Retórica y Análisis del Discurso

El pasado viernes 9 de septiembre de 2016, en el aula Magna de la Carrera de Derecho de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), ante una entusiasta y nutrida asamblea compuesta por profesionales y estudiosos del lenguaje en las culturas clásicas y contemporáneas, se aprobó formalmente la fundación de la Asociación Boliviana de Retórica y Análisis del Discurso (AboRAd). En dicha oportunidad, se procedió al nombramiento de la Comisión Directiva de la asociación, instancia conformada por Andrés Eichmann (Presidente), Pamela Valdez (Vicepresidenta), Daniel Rubin de Celis (Secretario General), Mónica Navia (Vocal), Marcelo Columba (Vocal) y Ludwig Valverde (Vocal). Asimismo, se estableció el órgano de fiscalización de la asociación compuesto por Andrea Torrez y Sergio Quiroga.

La asociación se propone como fines contribuir al intercambio académico de especialistas en Retórica y Análisis de Discurso a nivel nacional e internacional, promover la investigación en estos ámbitos y difundir sus resultados. De esta manera, la asociación busca contribuir a la mejora de la cultura política, y la promoción tanto de los valores democráticos como de los derechos humanos en el ámbito local.

El nacimiento a la vida pública de la AboRAd llegó a coronar la realización del curso internacional de “Retórica y Análisis del Discurso”, organizado por la Sociedad Boliviana de Estudios Clásicos, y las Carreras de Literatura y de Derecho de la UMSA. Durante cuatro intensos días de formación, pudieron presenciarse las conferencias magistrales de Dr. Gerardo Ramírez Vidal (Universidad Nacional Autónoma de México – UNAM) y la Dra. Alejandra Vitale (Universidad de Buenos Aires – UBA), cuyas intervenciones aproximaron al auditorio al estudio retórico clásico y a las teorías contemporáneas de la argumentación en el discurso. La labor de ambos profesores facilitó insumos centrales y constituyentes para la labor emprendida por la asociación.

Mitos expuestos II

Posted in Impresos by Marcelo Columba on 25/07/2016

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“Mitos expuestos”, una crítica a la historiografía boliviana

La puesta en práctica de una mirada crítica sobre la historiografía oficial boliviana es uno de los grandes aportes del libro “Mitos expuestos: Leyendas falsas de Bolivia. Volumen II”. En sus páginas, esta compilación de varios estudios plantea no sólo un aporte al conocimiento del pasado, sino también al método seguido por los investigadores para indagar en las razones para que un hecho se plantee de un modo y no de otro, poniendo en evidencia la forma en que se construyen las narraciones históricas.

Como señala la presentación del libro, “su lectura se torna aún más interesante toda vez que los mitos son tratados en dos perspectivas: en su papel activo o pasivo en la sociedad, y en su verdad histórica, si la hubiere”.

Como en todas las ciencias, la labor de los historiadores recientes tiene métodos más avanzados que los de sus predecesores, uno de ellos, es la crítica de las narraciones históricas a partir de la revisión de las fuentes que se refieren a los hechos planteados por uno u otro autor como dados, y que muchas veces el Estado institucionaliza, solventando una mirada oficial de la historia.

Sin embargo, este tipo de crítica muchas veces queda depositada en estudios de consulta especializada limitando su divulgación, por ello se destaca el libro que se presenta hoy, al enfocarse específicamente en el ejercicio de este sentido cuestionador de la historia oficial y que abarca una amplia gama de sucesos, tanto recientes como absolutamente remotos; por ejemplo, la verdadera relevancia de la revuelta iniciada por Sebastián Pagador hacia 1781 o el desmontaje a la formación de una conciencia de una “nueva Bolivia” a partir del ascenso al gobierno del Movimiento Al Socialismo en 2005.

Bajo la coordinación y la autoría de uno de los estudios a cargo de Nicholas Robins, los investigadores Benjamín Torres, Fernando Suárez, Ernesto Cerveira, Marcelo Columba y Magdalena González encaran un análisis riguroso de determinadas narraciones históricas y al confrontarlas con las fuentes logran develar nuevas visiones del pasado, que a la vez denuncian el simplismo funcional de versiones anteriores. Por ello este nuevo volumen de Ciencia Editores tiene la virtud de que podría servir tanto para la consulta histórica, como para aprender el método crítico de esta disciplina.

Fuente: https://correodelsur.com/

 

 

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Tuitevo

Posted in En línea by Marcelo Columba on 21/07/2016
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Cuenta Twitter del presidente boliviano

El lenguaje del presidente boliviano en Twitter

Juan Marcelo Columba Fernández*

Entre el 15 de abril y el 18 de julio de 2016, la cuenta @evoespueblo ha publicado más de 300 mensajes en la red social Twitter. A partir de esta actividad, la comunicación política del gobierno boliviano ha venido buscado, en los condensados 140 caracteres de la conocida red social, una singular forma de expresión sobre variados temas y posturas presidenciales en el mundo virtual.

Son ampliamente conocidas las modalidades comunicativas empleadas en este medio que, entre sus aspectos más característicos, contempla el uso de marcadores temáticos denominados hashtags (#) e índices apelativos simbolizados por at sign o arroba (@) que interpelan un usuario específico de la red social.

El uso de estas dos marcas textuales, en los más recientes mensajes o tuits atribuidos al presidente boliviano, muestran una singular progresión temática en torno a la grafía “#Chile” que cuenta con un total de 25 apariciones, principalmente distribuidas entre los meses de junio y julio. Durante el mismo periodo, las interpelaciones a usuarios institucionales como la cadena de noticias “@CNN” y, en particular, a su periodista “@soyfdelrincon” (Fernando del Rincón) suman conjuntamente 13 apariciones superando, por ejemplo, otras menciones de mandatarios latinoamericanos, tal el caso de “@dilmabr” (4 ap.), “@MashiRafael” (2 ap.), “@CFKArgentina” (1 ap.) y “@NicolasMaduro” (1 ap.).

Asimismo, las asociaciones léxicas establecidas con el nombre del país vecino y su marcador temático “#Chile”, remiten en la mayoría de los casos al vocablo “militar”. Ello puede evidenciarse en tuits como “Gob. de #Chile condena visita de paz de canciller hermano pero avala intervención militar y ejercicios de guerra de #EEUU en su territorio”, o bien, “Para presentar libro de vocación de paz, #Chile tiene que desminar frontera con #Bolivia y cambiar inversión militar por inversión social”.

En lo concerniente a las alusiones a la cadena noticiosa “@CNN” y su periodista, los mensajes presidenciales privilegian vínculos con palabras pertenecientes a una misma familia léxica compuesta por “delito”, “delincuente” y “delictuosa”. Ello puede apreciarse en enunciados como “¿Por qué no lo denunció en su momento? Como no denunció es un delincuente Pregunten a @soyfdelrincon de @CNN”, o bien, “@soyfdelrincon es coautor de apología pública de un delito, asociación delictuosa, encubrimiento y complicidad”.

Las recientes frecuencias de aparición del marcador temático “#Chile” muestran una tendencia que deja entrever elementos de la estrategia comunicacional del gobierno boliviano, en un momento de tensas relaciones diplomáticas: la caracterización belicosa y agresiva del gobierno chileno. Poco halagadora y no menos inamistosa resulta la representación elaborada en torno al periodista del Rincón, a quien se le acusa de participar en un delito de trata y tráfico de menores.

Cabe destacar que la predominancia de este tipo de referencias a naciones vecinas, interpelaciones individuales a periodistas de medios extranjeros y gobernantes de otros países, permite vislumbrar las formas que adquiere una comunicación cibernética orientada, primordialmente, hacia el posicionamiento de determinados tópicos políticos en el ámbito internacional. En ese sentido, no se debe olvidar el mensaje iniciático del primer presidente tuitero de Bolivia, donde se regocijaba por las recomendaciones que le habría hecho en el Vaticano Su Santidad el “hermano @Pontifex”.

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* Lingüista

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Anexos

FR - #Chile @CNN.jpg

Figura 1 – Evolución de las frecuencias relativas de las formas “#Chile”, “@CNN” y “@soyfdelrincon” en los tuits del mandatario boliviano.

Verbalizando el poder

Posted in En línea by Marcelo Columba on 30/05/2016

Verbalizando el poder*

Discurso-Un jour, Un discours, encore un!-Clothilde LasserreJuan Marcelo Columba Fernández**

El sustantivo “poder”, en su acepción de dominio ejercido sobre alguien, no puede ser concebido sino al interior de una lógica de influencia entre los individuos involucrados. En ese sentido, el ejercicio de autoridad que implica el poder encuentra dos vías intrínsecamente ligadas en la perspectiva de influir políticamente sobre el otro: el lenguaje y la acción. Inicialmente, podría concebirse entre ambas una relación causal pues resulta difícil imaginar una acción política que no sea resultado de palabras y las ideas que evocan, sin embargo, ello no parece ser tan evidente cuando se confirma que el uso del lenguaje constituye, en sí mismo, una acción. El presente texto, a partir de reflexiones desarrolladas en el marco de las ciencias del lenguaje, pretende discurrir fugazmente en torno a una concepción praxeológico-verbal del poder para, posteriormente, evocar algunas maneras de representación de los interlocutores involucrados en el discurso de autoridad.

La materialización verbal del poder

Hacia la segunda mitad del siglo XX, el lingüista E. Benveniste definía el discurso como toda enunciación que suponga un locutor con la intención de influenciar un interlocutor, asimismo, el académico francés concebía la enunciación como la puesta en marcha de la lengua mediante un acto individual de utilización[1]. Esta concepción se inscribe en una dimensión praxeológica del lenguaje, donde los usos verbales constituyen acciones que se registran materialmente y actúan sobre el mundo. Desde esta mirada, las palabras no se evaporan necesariamente en el viento. Ellas adquieren una consistencia propia al manifestarse como hechos e inscribirse en una dinámica de influencia al interior de la vida social.

Esto resulta aún más evidente en el ámbito político donde la actividad verbal ocupa un lugar central como fundamento de la acción no-verbal pero, sobre todo, como materia prima del quehacer político. En este espacio, el discurso magnifica la influencia ejercida por un locutor mediante el lenguaje, pues las posibilidades verbales de persuasión no se encuentran solamente orientadas hacia micro-interacciones, sino hacia la totalidad de ciudadanos que deliberan sobre las decisiones más convenientes en relación a un porvenir común.

En un prolijo estudio sobre el discurso político P. Charaudeau[2] ha señalado que este tipo de acto lingüístico se funda en tres principios: de alteridad, de influencia y de regulación. El primero establece que todo acto verbal se realiza, ineludiblemente, en función de un interlocutor; el segundo señala que, una vez establecido el vínculo entre los participantes de la comunicación, el locutor busca que el interlocutor piense, diga o actúe según su intención; y el tercero indica que, habiendo la posibilidad de que el interlocutor tenga su propio proyecto de influencia, los participantes del acto comunicativo se ven forzados a una gestión del vínculo establecido entre ellos. Sobre esta base, el proyecto de influencia del locutor adquiriría una fuerza de acción únicamente desde el momento en que el enunciador, sirviéndose de una posibilidad de amenaza o gratificación, sitúa a su interlocutor en una posición de sumisión desde la cual estaría forzado a ejecutar una acción. Desde una perspectiva foucaultiana, estaríamos frente al establecimiento de un orden, en su doble sentido de organización y prescripción, que mediante el uso estratégico de un vocabulario y distinciones conceptuales internalizadas por los sujetos, construye una dramaturgia del poder y una manera específica de pensar el mundo[3].

En este marco, resulta posible postular una materialización verbal del poder entendido como la instauración de una relación comunicativa de dominación entre los participantes del intercambio lingüístico. Una relación de fuerza, de naturaleza socio-verbal, se instaura así entre una instancia política y una instancia ciudadana, desde el momento en que representantes y aquellos quienes delegan tal representación se sitúan en el lugar social que les asigna este ordo verbal. Las posibilidades de este zócalo analítico nos permiten bosquejar, a continuación, algunas maneras de asir los retratos verbales de los participantes del acto de enunciación política.

Imágenes de gobernantes y gobernados en el discurso político

Si bien el vínculo entre emisor y receptor políticos, normalmente viene establecido de antemano, la instancia política productora del discurso necesita evocar constantemente su propia imagen y la de su auditorio buscando, así, legitimar su lugar de autoridad y fortalecer la relación de influencia establecida con su interlocutor.

En la retórica aristotélica, la noción de ethos (personaje, en griego) designa la imagen de sí mismo construida en el discurso[4]. Dicha concepción constituye una vía de acceso a la aprehensión de la auto-representación discursiva del orador político. El ethos está conformado, grosso modo, por los rasgos del orador que son susceptibles de favorecer el trabajo persuasivo. Este autorretrato verbal del orador político puede entonces manifestar, de manera explícita, una legitimación de su posición de autoridad en enunciados como “[yo] represento a un Gobierno cuya legitimidad está probada por la adhesión militante de la mayoría de la comunidad nacional”.[5] El discurso ostenta, en este caso, la fuente de autoridad colectiva que encarna su emisor. El orador político justifica, así, su lugar de poder y de palabra, en la espera de que esta legitimidad verbal sea asumida por el auditorio sometido al influjo discursivo.

De manera análoga, el discurso permite la construcción verbal del interlocutor como parte de una estrategia de influencia. La perspectiva neo-retórica concibe al auditorio como una construcción del orador[6] y, en ese sentido, resulta posible la elaboración de un segundo perfil verbal que legitime la relación de poder establecida entre los participantes del intercambio comunicativo. Si consideramos el enunciado “[…] la salvación de aquello por lo que apostamos a lo largo de nuestra vida […] pasa por la capacidad que ustedes tengan de dar generosamente a Bolivia un gobierno estable”,[7] se observa que el orador político representa un auditorio próvido, que está dispuesto a abandonar la agitación social y a asumir el lugar de sumisión atribuido por la instancia gobernante.

Una problemática político-verbal

La praxis política contemporánea no pude concebirse al margen de la actividad lingüística. En ella, la enunciación misma deviene un acto de poder que, intrínsecamente, busca la adhesión del auditorio hacia las ideas expresadas por el orador político. Así, las “palabras del poder” que constituyen el discurso político instauran, a partir de la aceptación de lugares sociales asignados a los interlocutores, una autoridad que se materializa y se legitima verbalmente.

En este marco, el trabajo de legitimación pasa por la elaboración de imágenes discursivas de los participantes del intercambio comunicativo. Estas maneras de representación, entre otros numerosos mecanismos verbales orientados a la persuasión, no sólo juegan un rol cardinal en la fundamentación de la autoridad del orador político, sino también en el consentimiento de su auditorio en torno a la imagen que, desde el poder, se le asigna.

La centralidad verbal en el ámbito político debe entenderse también en una dimensión dinámica, en particular, en lo referente a las posibilidades de generación de nuevas perspectivas de poder que subviertan los lugares preestablecidos por los modelos discursivos precedentes. En este caso, el ímpetu retórico de los ciudadanos libres genera un “poder de las palabras” que, desde una posición insumisa y de resistencia, proyecta nuevas formas políticas cuyo brío deviene esencial en la evolución de las sociedades y su búsqueda infatigable del bien común.

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*Publicado en Percontari. Revista del Colegio Abierto de Filosofía, No. 9, Santa Cruz de la Sierra, 2016, Págs. 14-16.

**Lingüista.

[1] É. Benveniste, Problèmes de linguistique générale II. París: Gallimard, 1974, pp. 80, 242.

[2] P. Charaudeau, Le discours politique: Les masques du pouvoir. Paris: Viubert, 2005, p. 12.

[3] F. Heindereich y G. Schaal. Introduction à la philosophie politique. Paris: CNRS Éditions, 2009, pp. 327-328.

[4] P. Charaudeau y D. Maingueneau, Dictionnaire d´analyse du discours. Paris: Seuil, 2002, p. 238.

[5] H. Banzer, “Discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas”, 1975.

[6] Ch. Perelman y L. Olbrecht-Tyteca. Traité de l´argumentation: La nouvelle rhétorique. 5ta edición. Bruselas: Editions de l´Université de Bruxelles, 2000, p. 25.

[7] C. Mesa, “Discurso de investidura presidencial”, 2004.

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La Corte y el Mar

Posted in En línea by Marcelo Columba on 25/03/2016

Cour internationale de JusticeLa Haya en los discursos del Día del Mar

Juan Marcelo Columba Fernández*

Las alocuciones de los jefes de Estado bolivianos en el Día del Mar, a lo largo de varias décadas, han logrado instituirse como eventos centrales en una singular semiótica de reivindicación nacional. Durante los últimos años, resulta posible evidenciar, cuantitativa y empíricamente, una presencia léxica cada vez más importante de la Corte Internacional de Justicia de la Haya (CIJ) en estos discursos presidenciales.

A partir del anuncio de formalización de una demanda internacional ante los tribunales de la Haya se ha multiplicando significativamente, en estas alocuciones, la frecuencia de aparición del sustantivo “Corte” – vocablo que reenvía al nombre propio del tribunal internacional. Dicha presencia va desde la única aparición de esta forma en 2013 hasta las catorce actualizaciones en 2016.

Esta progresiva y constante referencia viene acompañada de laudatorias representaciones de la instancia jurídica internacional. Por una parte, los discursos presidenciales caracterizan la CIJ como una instancia auxiliadora, pacífica y receptiva que puede acoger la solicitud boliviana y, por otra, la conciben como una entidad solvente y sobre todo competente para resolver, de manera justa e independiente, la demanda en cuestión.

Dicha representación discursiva puede evidenciarse en segmentos como: “[…] acudir a la Corte Internacional de Justicia” (2013); “[…] la Corte Internacional de Justicia como un escenario pacífico y efectivo establecido por la comunidad internacional para restituir los derechos históricos de los pueblos” (2014); “[…] la Corte Internacional de Justicia, en ejercicio de su competencia sabrá resolver pacíficamente la controversia […] acudimos y confiamos en ella, en su independencia, en su espíritu de justicia” (2015); o bien, “[…] la Corte Internacional de Justicia se declaró plenamente competente para conocer la causa boliviana […] todos los jueces aceptaron la competencia de la Corte” (2016).

La progresiva caracterización encomiástica de la CIJ coincide con el desarrollo del proceso de admisión de la demanda boliviana en los tribunales internacionales, pero también expresa una paulatina construcción discursiva de la certeza en torno al fallo definitivo de la Haya. Al respecto, una profundización del estudio de los modos verbales (subjuntivo e indicativo) en las alocuciones podría brindar mayores luces sobre los contrastes entre enunciados del tipo “que la Corte reconozca y declare que Chile tiene la obligación de negociar con Bolivia” (2015) y “la Corte reconocerá la obligación asumida por Chile de negociar con Bolivia un acceso soberano al océano Pacífico” (2016) que señalan una menor o mayor seguridad del locutor sobre las sentencias del principal órgano jurídico de las Naciones Unidas.

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* Lingüista

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Anexos

Nueva imagen

Figura 1 – Evolución cronológica de la frecuencia del vocablo “Corte” en los discursos del Día del Mar.

Cifrando los discursos de Morales

Posted in En línea by Marcelo Columba on 24/01/2016
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Morales durante su discurso el 22 de enero de 2016.

Notas lexicométricas en torno a las alocuciones presidenciales en los aniversarios del Estado Plurinacional (2010-2016)

 

Juan Marcelo Columba Fernández*

El año 2010, mediante el Decreto Supremo No. 405, el presidente boliviano instituye el 22 de enero como día feriado en conmemoración de la fundación del Estado Plurinacional. Una medida que procura dar coherencia simbólica al proyecto político plasmado en la constitución promulgada en febrero de 2009. Este evento, la conmemoración alegórica del establecimiento del Estado plurinacional, se ajustó a la fecha de la ceremonia de investidura presidencial (2010 y 2015) y ha permitido convocar a sesiones especiales de la asamblea nacional, donde el primer mandatario ha venido pronunciando discursos informativos sobre la administración del país. Si bien la opinión pública se ha interesado por aspectos como la dilatada duración de los discursos, la referencia a frases percutantes o la evocación de temas coyunturales, resulta también oportuno señalar algunos rasgos cuantitativos en torno al léxico empleado en estas singulares alocuciones.

Inicialmente es menester diferenciar una duración cronométrica y un volumen discursivo propiamente dicho, este último considerado desde un punto de vista estrictamente verbal e interno al lenguaje utilizado. Así, los prolongados episodios lingüísticos que caracterizan los discursos presidenciales del 22 de enero, cuentan con una talla discursiva significativa que, por ejemplo, supera cómodamente las 20.000 palabras, en 2014, y excede los 30.000 vocablos en 2016. Los bemoles en la cuantificación léxica se articulan en torno a los discursos de investidura, cuyo número de palabras es sensiblemente menor al de las otras alocuciones – una diferencia atribuible a priori a restricciones del género discursivo.

Una otra medición léxica, el análisis de los segmentos repetidos en estos discursos, revela la presencia central de expresiones que reenvían a las abundantes y diversas cifras enunciadas por el locutor. Tal el caso de “millones de dólares” que es utilizada 632 veces, “millones de bolivianos” que cuenta con 323 actualizaciones y “por ciento” que suma 430 apariciones (ap.). Asimismo, el estudio de las altas frecuencias léxicas presentes en los discursos del 22 de enero, muestra una activa recurrencia de sustantivos como “inversión” (250 ap.), “crecimiento” (167 ap.), “empresas” (126 ap.), o “recursos” (119 ap.), reenviando todos ellos a un imaginario económico. Resulta interesante observar que estas altas frecuencias caracterizan particularmente los discursos de tipo informativo, pues la presencia de estos vocablos resulta menos importante en las alocuciones propias a la ceremonia de investidura presidencial.

Asimismo, el análisis de las frecuencias léxicas permite rendir cuenta de la centralidad de la dimensión temporal en los discursos presidenciales. El locutor privilegia ampliamente el uso reiterativo de adverbios temporales como “antes” (437 ap.) y “ahora” (678 ap.). La sistematicidad de la oposición temporal se evidencia en numerosos enunciados como “El presupuesto de inversión antes era de 182 millones de bolivianos, ahora son 667 millones de bolivianos” donde co-aparecen los vocablos que expresan una comparación temporal. En ese contexto, una otra frecuencia no pasa desapercibida: la correspondiente a la cifra “2005” que, con sus 400 apariciones, remite al año en el que el actual presidente boliviano fue elegido. Esta cifra recurrente, a manera de frontera cronológica entre el “antes” y el “ahora”, correspondería al límite poroso imaginado el año 2010 por el discurso plurinacional entre “un Estado colonial que murió y otro Estado Plurinacional que nació”.

Los datos señalados corroboran empíricamente algunas intuiciones interpretativas sobre las temáticas dominantes en los discursos presidenciales. Por una parte, esta breve revisita cuantitativa permite apreciar la centralidad del tópico económico en los discursos de conmemoración de la fundación del Estado plurinacional boliviano – una referencia a la administración del oîkos nacional matizada en los discursos de investidura. Por otra parte, la importancia de la dimensión temporal y su insistente distinción entre el viejo y el nuevo Estado – articulada a la solidez sintética atribuída a las copiosas cifras – pretendería demostrar una gestión más eficiente en comparación con una etapa anterior. La exploración lexicométrica de los discursos presidenciales revela, así, elementos que bien podrían corresponder a una estrategia de legitimación de la imagen del locutor como estadista, ello mediante una esquemática comparación de periodos que apela a indicadores económicos dispuestos profusamente para la ocasión.

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* Lingüista

suxta@hotmail.com

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Anexos

 

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Figura 1 – Evolución de las altas frecuencias de los segmentos “millones de dólares”, “millones de bolivianos” y “por ciento” en los discursos conmemorativos de la fundación del estado plurinacional boliviano.

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Figura 2 – Evolución de las altas frecuencias del vocabulario económico conformado por “inversión”, “crecimiento”, “empresas” y “recursos” en los discursos conmemorativos de la fundación del estado plurinacional boliviano.

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Figura 3 – Evolución de las altas frecuencias del vocabulario temporal conformado por “antes”, “ahora” y “2005” en los discursos conmemorativos de la fundación del estado plurinacional boliviano.

 

 

La ausencia de Bolivia y de sus compromisos en los discursos inaugurales de la COP21

Posted in En línea by Marcelo Columba on 10/12/2015
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Discurso del mandatario boliviano durante la jornada inaugural de la COP21

La ausencia de Bolivia y sus compromisos en los discursos inaugurales de la COP21

Juan Marcelo Columba Fernández*

La ceremonia de inauguración de la XXI Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) realizada en París el 30 de Noviembre de 2015 constituyó el escenario en el cual 150 jefes de estado y de gobierno manifestaron sus posturas y perspectivas para alcanzar un acuerdo mundial sobre el calentamiento global. Un sucinto examen de la frecuencia léxica en los discursos sudamericanos revela singulares omisiones y permite identificar ciertas particularidades temáticas que caracterizaron las intervenciones inaugurales en la cumbre climática.

Una primera omisión percibida al comparar las alocuciones sudamericanas remite a los nombres propios de los países. A diferencia de los dirigentes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú, el mandatario boliviano no menciona el nombre de su país en su alocución. La mención del nombre propio en el caso de los otros países no resulta banal pues, además de describir una situación climática nacional en el contexto global, señala numerosas acciones puntuales y obligaciones asumidas en favor de la preservación del medio ambiente – aspectos que no forman parte de los contenidos centrales en el discurso boliviano.

En relación al vocabulario que refiere a la toma de responsabilidades es posible advertir, en los discursos de los mandatarios de Bolivia y Ecuador, una segunda serie de ausencias compuesta por la familia léxica del sustantivo “compromiso”, el verbo “comprometer” y el adjetivo derivado “comprometido”. Un otro vocablo anómico, es decir, que no es nombrado en los discursos boliviano y ecuatoriano es el término “acuerdo”. Reenviando a la búsqueda de consensos, la actualización de dicha palabra en las alocuciones de las otras naciones sudamericanas refiere a la voluntad de lograr un convenio nuevo, justo, ambicioso, vinculante, dinámico, diferenciado, equitativo y operativo como resultado de la cumbre climática – algunos de estos adjetivos fueron retomados posteriormente por el mandatario boliviano en una conferencia de prensa.

Si bien las particularidades temáticas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú gravitan en torno a la naturaleza de los “compromisos” y “acuerdos”, los discursos de Bolivia y Ecuador insisten en un vocabulario que evoca recurrentemente la “tierra” y el “capitalismo” en el caso del primer país, y la “naturaleza” y el “consumo” en el caso del segundo. El discurso boliviano plantea una versión personificada de la tierra: una madre en peligro, amenazada por la representación espectral de un capitalismo devastador. Por su parte, el discurso ecuatoriano evoca una imagen jurídica de la naturaleza como sujeto de derechos y, paralelamente, la representa como un bien de consumo escaso.

Las ausencias y presencias léxicas constatadas revelan un alejamiento temático entre dos grupos de países. La recurrencia de un discurso ambientalista que condena el capitalismo y el consumo en detrimento de la naturaleza aproxima los discursos ecuatoriano y boliviano, sin embargo, esta misma singularidad los separa del resto de las alocuciones de los países sudamericanos, estas últimas centradas en la necesidad de un acuerdo pragmático y el establecimiento de compromisos específicos en la conferencia climática. En lo correspondiente al caso boliviano, un examen más amplio podría dilucidar si la personificación de la tierra y la ausencia de referencias concretas en los discursos ambientalistas corresponden a una estrategia verbal de pretensiones universalizantes ante un auditorio internacional.

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* Lingüista

suxta@hotmail.com

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Anexos

COP21

Figura 1 – Posicionamiento político latinoamericano durante la Conferencia Internacional sobre Cambio Climático – COP21.